Fiscal y comitiva constataron desmonte en tierras de Cuyabia

Fiscal y comitiva constataron desmonte en tierras de Cuyabia

El Fiscal del medioambiente Andrés Arriola constató el 11 de noviembre pasado in situ en las tierras de la comunidad de Cuyabia delitos ambientales y violación de derechos que afectan a la comunidad. Después de un largo viaje, la comitiva integrada además de la Fiscalía, por la Dirección de Derechos Étnicos, el INDI, la Gobernación del Departamento de Boquerón, la Policía Nacional, el abogado de la comunidad de Cuyabia Maximiliano Mendieta, periodistas de medios masivos de la prensa, entre otros, se alcanzó a corroborar al decir del Ing. Forestal César Escobar, de la Fiscalía de la Dirección del Medioambiente aproximadamente unas 1.000 hectáreas desforestadas recientemente, nuevas picadas y numerosas irregularidades en las tierras de la comunidad.

La situación es particularmente grave, por que además, la región de Cuyabia es conocida desde tiempo remoto atrás por los Ayoreo, (y en particular por los miembros del grupo local ayoreo Atetadiegosode), como un área en uso de ayoreos aislados, sin contacto con la sociedad moderna. 

Qué había pasado?

La anterior administración del INDI, en complicidad con una compradora y una escribana pública, llegó al extremo de vender la propiedad de 25.000 hectáreas, violando la misma carta magna de Paraguay. Hoy están a las puertas de un juicio oral y público por el delito penal de lesión de confianza contra el Estado paraguayo. El ex-titular del INDI, Rubén Darío Quesnel, soporta además el cargo de “abandono” por su desatención a la situación de los Ayoreo.
Asimismo, en un recorrido por los linderos de la propiedad, el día viernes 31 de octubre, pobladores de Cuyabia encontraron un camino interno de la comunidad que fue ensanchado y  alcanza a penetrar hasta un poco más de 3.000 metros al sureste de la comunidad. Cuyabia sigue sufriendo la avidez de la explotación agroganadera.

Además, la deforestación de la región de Cuyabia, de actual uso de los aislados es muy grave, ya que representa un gran peligro a uno de los pocos refugios para los ayoreos ya contactados como para ayoreos en aislamiento.