El último pueblo en aislamiento del Gran Chaco necesita tu ayuda

La dramática fragmentación del Chaco paraguayo, a raíz de una de las altas tasas de deforestación más aceleradas del planeta, está empujando a los últimos Ayoreo en aislamiento a cada vez mayores riesgos de contacto forzoso. La crisis climática, con sus consecuencias como sequías, temperaturas extremas, entre otros, reducen sus fuentes de agua y alimento.

¿Quiénes son los Ayoreo?

El Ayoreo es el último pueblo indígena en haber padecido contacto forzoso en el Paraguay, tras un proceso sistemático de búsqueda y contacto que culminó con su deportación y reducción en aldeas misioneras desde la década de 1960. Estos Ayoreo inicialmente contactados eran originalmente nómadas y han sido forzados a sedentarizarse en comunidades precarias, en los márgenes de la sociedad nacional, reducidos pero excluidos de la misma.

El contacto forzoso ha significado una catástrofe humanitaria cuya memoria perdura aún muy viva en los integrantes de estas comunidades asentadas, ya que apenas han transcurrido pocas décadas desde esos sucesos: muertes, contagios de enfermedades, reducción a condiciones de vida indignas, hacinamiento y pérdida de su cultura.

El Estado paraguayo no garantiza sus derechos

Las grandes obras de infraestructura, la explotación para la agroindustria y la proyectada transformación del Chaco Paraguayo en un centro logístico internacional no tienen en cuenta la presencia de los grupos indígenas en aislamiento. La prospección minera y de hidrocarburos en el Chaco también emergen como un preocupante riesgo.

Instituciones estatales como el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) ignoran la presencia de pueblos indígenas a la hora de conceder licencias a empresas. El Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), órgano rector de la política indigenista del Estado, es un ausente en su reconocimiento público y defensa.

Qué podemos hacer

En Iniciativa Amotocodie desde el 2002 nos dedicamos a la defensa de la autodeterminación de los grupos ayoreo que viven en estado de aislamiento voluntario y acompaña el proceso colectivo del pueblo ayoreo en su defensa de sus derechos humanos, culturales y territoriales.  En nuestra experiencia, la presión y consciencia de las personas puede sumar:

  • Contribuí al respeto al principio de no contacto: los pueblos en aislamiento tienen el derecho a la autodeterminación, es decir que se respete su decisión de no formar parte ni entrar en contacto con nuestra sociedad.
  • Difundí las voces de los Ayoreo sedentarizados quienes, debido a la memoria traumática del contacto forzoso que sufrieron ellos mismos o sus familiares, piden que se respete a sus parientes en aislamiento.
  • Apoyá nuestro trabajo para seguir sumando a la consciencia y protección de los grupos en aislamiento.