{"id":738,"date":"2011-08-08T14:55:55","date_gmt":"2011-08-08T18:55:55","guid":{"rendered":"http:\/\/amotocodie.test\/?p=738"},"modified":"2011-08-08T14:55:55","modified_gmt":"2011-08-08T18:55:55","slug":"el-chaco-vendido-y-revendido-por-que-los-indigenas-del-chaco-reclaman-sus-tierras-y-tienen-derecho-a-que-se-las-devuelvan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iniciativa-amotocodie.org\/en\/2011\/08\/08\/el-chaco-vendido-y-revendido-por-que-los-indigenas-del-chaco-reclaman-sus-tierras-y-tienen-derecho-a-que-se-las-devuelvan\/","title":{"rendered":"El Chaco vendido y revendido Por qu\u00e9 los ind\u00edgenas del Chaco reclaman sus tierras y tienen derecho a que se las devuelvan"},"content":{"rendered":"<h1>El Chaco vendido y revendido<\/h1>\n<p><strong>Por qu\u00e9 los ind\u00edgenas del Chaco reclaman sus tierras y tienen derecho a que se las devuelvan. <\/strong><strong>(Publicado en UH)<\/strong><strong> <\/strong><br \/>\nBartomeu Meli\u00e0, s.j.<br \/>\nLa historia colonial del Paraguay no es cosa del pasado; es el presente. Basta leer las noticias y editoriales de los diarios de Asunci\u00f3n, los de la semana pasada y de esta misma.<br \/>\nCuando algunos pueblos ind\u00edgenas en el Paraguay se atreven a reclamar que se les devuelvan las tierras, m\u00e1s a\u00fan los territorios que les expropiaron hace poco m\u00e1s de 100 a\u00f1os, y en algunos casos apenas dos d\u00e9cadas, se ha desatado una especie de nerviosismo hist\u00e9rico en algunos de los actuales ocupantes de esas tierras en particular, y de la Asociaci\u00f3n Rural del Paraguay en general. Han acudido al lobby de sus amigos de la prensa. Estos se han hecho su eco, si no es que han tomado el motivo para repetir su voz.<br \/>\nHay dos editoriales recientes que apoyan sin rubor esa causa: <strong>ABC color<\/strong>, de 30 de octubre 2000: <strong><em>Inseguridad total para las actividades l\u00edcitas; <\/em><\/strong>y <strong>La Naci\u00f3n<\/strong>, de 31 octubre 2000: <strong><em>Indigenismo contra econom\u00eda. <\/em><\/strong>Dejo de lado, de momento, las orquestadas noticias suministradas por los ocupantes de tierras ind\u00edgenas y que se dicen sus propietarios.<br \/>\nComentar\u00e9 el editorial de <strong>ABC color<\/strong> ya que es el documento que mejor refleja la mentalidad de ciertos ocupantes de tierras ind\u00edgenas y de la Asociaci\u00f3n Rural del Paraguay que los apoya. El editorial de <strong>La Naci\u00f3n<\/strong>, s\u00f3lo amplifica los mismos prejuicios, aunque de manera m\u00e1s superficial e improvisada, m\u00e1s desembozada tambi\u00e9n.<br \/>\nPara argumentar <strong>ABC color <\/strong>tendr\u00e1 que posicionarse contra la misma Constituci\u00f3n Nacional del Paraguay, la de 1992, a la que va a tildar de populista e imprecisa. Resulta que las \u00faltimas constituciones nacionales, de Argentina, del Brasil, de Ecuador y de Venezuela, son tanto o m\u00e1s avanzadas respecto a los pueblos ind\u00edgenas que la del Paraguay. En realidad, los constituyentes de estos pa\u00edses han sido personas con un m\u00ednimo sentido de justicia y una conciencia objetiva de los atropellos hist\u00f3ricos contra esos pueblos y de c\u00f3mo sus territorios y personas han sido y son objeto de usurpaci\u00f3n y de maltrato. Resarcir da\u00f1os y perjuicios, y reconocer los derechos inalienables de los pueblos ind\u00edgenas a sus tierras y cultura es lo menos que se puede pedir.<br \/>\n<span style=\"text-decoration: underline;\">La Constituci\u00f3n Nacional de 1992, aun siendo aceptable, todav\u00eda dista mucho de estar a la altura del derecho internacional en este punto. De todos modos, y esto es un honor para el Paraguay, el Estado ha ratificado el \u201cConvenio 169 sobre los Pueblos ind\u00edgenas y Tribales en Pa\u00edses Independientes\u201d, aprobado por la Organizaci\u00f3n Mundial del Trabajo (OIT), en 1989, donde precisamente los territorios ind\u00edgenas son ampliamente reconocidos. Pero hay en el Paraguay otra l\u00ednea de presi\u00f3n, que no acepta esos logros.<\/span><br \/>\n\u00bfAd\u00f3nde quiere llevar esa corriente de opini\u00f3n la pol\u00edtica indigenista del Paraguay? \u00bfA tiempos anteriores a las Nuevas Leyes de Indias, de 1542? Ni Juan Ram\u00edrez de Velasco ni Hernandarias, por ejemplo, a fines del siglo XVI, se hubieran atrevido a discutir que las \u201cnaciones\u201d ind\u00edgenas ten\u00edan territorios naturales que les deb\u00edan ser reconocidos. Los \u201cpueblos de indios\u201d o Reducciones ser\u00edan el reconocimiento de esa territorialidad inobjetable.<br \/>\nEl editorialista de ABC, dentro de una teor\u00eda evolucionista, hoy bien trasnochada, desprecia a los ind\u00edgenas que \u201c<em>no son m\u00e1s<\/em> (el subrayado es m\u00edo) que cazadores-pescadores-recolectores\u201d. S\u00f3lo esto. Ciertamente, son cazadores, \u2014cuando los due\u00f1os de los campos y estancias se lo permiten todav\u00eda\u2014 y durante siglos han practicado un tipo de econom\u00eda que hizo posible la sustentabilidad y la riqueza del Chaco. \u00bf<span style=\"text-decoration: underline;\">Qu\u00e9 ganaron con la nueva econom\u00eda instalada en el Chaco desde 1884? Los \u201cblancos\u201d, s\u00ed, cuando entraron en el Chaco se encontraron con un h\u00e1bitat lleno de potencialidades econ\u00f3micas y ecol\u00f3gicas. No fueron los ind\u00edgenas quienes las hab\u00edan destruido. Por iron\u00eda del destino se puede decir que estos ind\u00edgenas hab\u00edan pasado siglos conservando una naturaleza, virgen y lozana, que sus invasores har\u00edan suya.<\/span><br \/>\n<strong>El Paraguay vendido y revendido<\/strong><br \/>\nLa historia del Chaco paraguayo no solo fue en el pasado un disparate econ\u00f3mico, manchado con la sangre del genocidio y sometido bajo las tinieblas del etnocidio, sino que sigue si\u00e9ndolo.<br \/>\nEl libro reciente de Jan M.G. Kleinpenning, <strong>Rural Paraguay (1870-1932), <\/strong>Amsterdam: Centro de Estudios y Documentaci\u00f3n Latinoamericana, 1992, documenta suficientemente el proceso de enajenaci\u00f3n que sufri\u00f3 el Chaco desde 1881. Por razones algo similares a las que vivimos actualmente, el Estado paraguayo consider\u00f3 que deb\u00eda vender el Paraguay, as\u00ed, sin eufemismos. En las p\u00e1ginas 132 y 133 del libro citado leo algo que me suena a epitafio para la patria paraguaya; un pa\u00eds enajenado mediante la venta de sus tierras.<br \/>\nNo menos de 24.746.762 (esto cerca de 25 millones) de hect\u00e1reas de bosques, campos y yerbales fueron vendidas entre 1884 y 1914, mientras solamente 151.446 ha fueron conservadas para los campesinos. Para 1900 un 99% de los montes y praderas hab\u00edan sido vendidas, y la pr\u00e1ctica totalidad de los yerbales hab\u00edan pasado a manos privadas \u2014\u00a1hermoso principio de siglo para la poblaci\u00f3n paraguaya! En 1915 el Estado pose\u00eda en total solamente 1.138.553 de tierra en todo el Paraguay, incluidas 30 hect\u00e1reas en Asunci\u00f3n. Todo esto es historia bien conocida, y repetidamente olvidada.<br \/>\nSi nos vamos concretamente al Chaco, y ya en 1946, nos encontramos con que 14 propietarios han comprado \u2014aunque no siempre pagado\u2014 7.567,457 ha en latifundios de m\u00e1s de 100.000 ha cada uno. Otros 327 se reparten latifundios de m\u00e1s de 10.000 ha, con un total de 5.644.819. Para los \u201cpeque\u00f1os\u201d que son 926 les sobran 1.332.079 ha. Quedaban todav\u00eda 11.188.609 como tierra fiscal. As\u00ed el Chaco todo est\u00e1 repartido. Pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los ind\u00edgenas? \u00bfEn las nubes? No precisamente. Est\u00e1n como extranjeros en su propia tierra, trabajando para sus usurpadores, en f\u00e1bricas de tanino o como peones en estancia. A los indios nadie les consult\u00f3 para quitarles las tierras, y no hay ning\u00fan Estado del mundo que pueda arrogarse tal derecho. Pero la p\u00e9rdida de sus tierras se produjo y trajo consigo la p\u00e9rdida de sus recursos, de sus tradiciones y de su modo de vivir. Nada recibieron en cambio. Hasta hoy este derecho les es negado.<br \/>\n<strong>Inversionistas, cazadores y recolectores<\/strong><br \/>\n\u00bfQu\u00e9 han sido los tan alabados inversionistas en aquel Paraguay? Menos que cazadores y recolectores. Simples depredadores, que una vez violada la tierra y sus recursos, la venden y prostituyen para que pase a otras manos. Me parece de una desfachatez total alabar ese tipo de inversionista que s\u00f3lo deja ruinas en un pa\u00eds, despu\u00e9s de haber acabado con la salud, la cultura y la alegr\u00eda de pueblos enteros, y con su vida. \u00bfSer\u00e1 que los editorialistas de <strong>ABC color <\/strong>y de <strong>La Naci\u00f3n <\/strong>no leen sus propios peri\u00f3dicos?<br \/>\n\u00bfNo son la clase pol\u00edtica y aun muchos empresarios y ganaderos simples cazadores recolectores, incapaces de producir nada que valga la pena, pero que se pasan el d\u00eda merodeando en el campo de caza \u2014l\u00e9ase gobierno o financieras\u2014 para hacerse con una buena presa? Los cazadores recolectores, al menos, tienen una \u00e9tica y normas, generalmente basadas en una mitolog\u00eda ancestral y una religi\u00f3n que tiene toda la fuerza de una ley no escrita. \u00bfQu\u00e9 ley, qu\u00e9 \u00e9tica, qu\u00e9 racionalidad muestran los modernos \u201ccazadores\u201d del Paraguay actual? La de un inmediatismo salvaje, que ni siquiera tiene ma\u00f1ana. Es por ello por lo que las tierras, que les son tan improductivas, pasan una y otra vez de unas manos a otras, generalmente de extranjeros. S\u00f3lo saben sobrevivir en base a privilegios. Cuando me dicen que una estancia est\u00e1 racionalmente explotada, no necesito sobrevolarla como p\u00e1jaro de paseo. La cuesti\u00f3n es la siguiente: \u00bfCu\u00e1l es el impuesto que paga este latifundista por la tenencia de la tierra? \u00bfCu\u00e1l es el impuesto sobre la renta? Y si me dicen que las dificultades de todo orden, no les permiten obtener lucros ni siquiera medianos para sostener a su familia, entonces hay que concluir que esa tierra est\u00e1 en manos de in\u00fatiles o de defraudadores del fisco. En ninguno de los casos hay un m\u00ednimo de racionalidad. Es la irracionalidad de la ignorancia en el oficio de ganadero o la ma\u00f1a perversa del estafador. Es porque falta ese m\u00ednimo de racionalidad que los propietarios de tierras, los del Chaco especialmente, siempre se han resistido a que se haga un catastro real de sus propiedades y mucho menos que se pueda saber qui\u00e9nes son sus reales due\u00f1os. Esos letrados nos quieren analfabetos acerca de lo que realmente importa: cu\u00e1les son en realidad los beneficios del Chaco; y cu\u00e1nto se especula con \u00e9l.<br \/>\n<strong>H\u00e1bitat, tierra y territorio<\/strong><br \/>\nEl editorialista al que sigo, queriendo corregir de nuevo a la Constituci\u00f3n, discute el concepto de h\u00e1bitat, al que tienen derecho los ind\u00edgenas. Ah\u00ed nos viene con una definici\u00f3n ecol\u00f3gica de h\u00e1bitat, que seg\u00fan la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola, no se aplicar\u00eda a los seres humanos. Los ind\u00edgenas no tendr\u00edan <em>h\u00e1bitat.<\/em> Pero los ind\u00edgenas no necesitan que la Real Academia \u2014de la cual por otra parte me honro ser miembro correspondiente y vitalicio\u2014 les d\u00e9 el sentido de lo que es su tierra, de si es h\u00e1bitat, paraje, o morada. Si me atengo a los Guaran\u00edes nos encontramos con que la tierra es para ellos algo m\u00e1s que <strong>yvy<\/strong>; es un <strong>tekoha<\/strong>, \u201cun lugar donde somos lo que somos\u201d, donde es posible nuestro modo de ser. Y ojal\u00e1 el Paraguay fuera para todos los paraguayos y paraguayas un verdadero <strong>tekoha<\/strong>. Esto es lo que el mundo moderno est\u00e1 buscando y en los pueblos ind\u00edgenas descubre alternativas a esa miop\u00eda tan caracter\u00edstica que no entiende la tierra m\u00e1s que como un lote para transacciones comerciales. De ah\u00ed es de donde surge el problema de Puerto Casado, con toda su aberrante y disparatada insensatez. Se vende una tierra y las personas que la habitan, que ahora adem\u00e1s de indios son paraguayos y paraguayas chaque\u00f1os. Este es el pat\u00e9tico fin adonde fueron a parar las 3.000 leguas cuadradas iniciales del Sr. Carlos Juli\u00e1n Casado de Alisal, que en 1917 eran todav\u00eda 3.150.000 ha como patrimonio de la familia. Despu\u00e9s de sucesivas ventas y reparticiones por herencia, Casado y C\u00eda, en 1946, reten\u00eda todav\u00eda 2.446.277 ha. Esas son las ruinas, esos los campos de soledad, donde hay m\u00e1s tumbas que casas. Si los juristas, los pol\u00edticos, los intelectuales y los periodistas no sabemos interpretar estos hechos a la luz del siglo XXI, \u00bfcuando aprenderemos algo?<br \/>\n<strong>La necesaria reforma agraria<\/strong><br \/>\nEn otro pasaje, se pregunta la editorial: \u201c\u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda, por ejemplo, con el 99% -o m\u00e1s- de los paraguayos que tenemos algo o mucho de sangre ind\u00edgena?\u201d Sale de nuevo al racismo, pero ahora desde otra perspectiva. Los derechos sobre las tierras no los da la sangre; los da el pueblo y la comunidad, una tradici\u00f3n y una historia; los da un a forma de ser y de vida, en cuanto complejo econ\u00f3mico, cultural y pol\u00edtico, en el cual la lengua es un elemento primordial. Sin embargo, que los derechos sobre las tierras los da una mera y \u00fanica transacci\u00f3n comercial ha sido por desgracia la norma constante. De hecho las mayores extensiones de tierra han estado desde hace d\u00e9cadas y est\u00e1n todav\u00eda en manos de extranjeros o de paraguayos de la primera generaci\u00f3n.<br \/>\nVolvamos, empero, a la pregunta: \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda con el 99% de los paraguayos? Se entiende si se les tuviera que reconocer los mismos derechos que los ind\u00edgenas. Lo que pasar\u00eda es algo que hace tiempo tendr\u00eda que haber pasado ya: una <strong>reforma agraria, <\/strong>justa y equitativa, en la cual la tierra paraguaya no es s\u00f3lo un bien de comercio -y generalmente de especulaci\u00f3n-, sino un lugar de vida y de producci\u00f3n. Y de nuevo sale aqu\u00ed Casado, como cabeza de fila, de otras tantas empresas que se adue\u00f1aron del Chaco, como Quebrachales Fusionados, Campos y Quebrachales Puerto Sastre, Quebrachales y estancias Puerto Galileo, Sociedad Forestal de Puerto Guaran\u00ed, The American Quebracho Company, New York and Paraguay Co. y River Plate Quebracho Company (ver el citado Kleinpenning, p. 251 ss.), empresas que aun con buena producci\u00f3n en algunos per\u00edodos no dejaron pr\u00e1cticamente nada en el pa\u00eds. En otros t\u00e9rminos; hoy el Chaco ser\u00eda inmensamente m\u00e1s rico y tendr\u00eda mayor potencialidad incluso econ\u00f3mica si esas empresas nunca hubieran existido, o por lo menos no hubieran venido al Paraguay. De la permanencia de los ind\u00edgenas se puede decir exactamente lo contrario; donde s\u00f3lo hay y ha habido ind\u00edgenas los recursos son altamente beneficiosos. Y por ello son tan apetecidos.<br \/>\nAun mal aprovechado -y tal vez incluso por eso- el Chaco ser\u00e1 una de las fuentes de mayores de recursos del Paraguay del siglo XXI. No es extra\u00f1o que sea objeto de tanta codicia y especulaci\u00f3n; y es por esto por lo que los ind\u00edgenas sobran.<br \/>\nDe ah\u00ed procede a mi modo de ver, tanta ideolog\u00eda y tan pocos hechos constatables y cient\u00edficos. Al fin y al cabo, son los ind\u00edgenas los que nos dicen su verdad, que en este caso es la verdad del Paraguay profundo.<br \/>\nAsunci\u00f3n, 2 de noviembre de 2000.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia del Chaco paraguayo no solo fue en el pasado un disparate econ\u00f3mico, manchado con la sangre del genocidio y sometido bajo las tinieblas del etnocidio, sino que sigue si\u00e9ndolo. \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los ind\u00edgenas? \u00bfEn las nubes? No precisamente. 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