CHOVORECA, AYOREO AISLADOS Y FUEGO

CHOVORECA, AYOREO AISLADOS Y FUEGO

En el Norte del Chaco Paraguayo, en los bosques que sobreviven a la deforestación y en la actualidad a los incendios forestales, se hallan grupos Ayoreo que viven en aislamiento, sin contacto con nuestra sociedad moderna y sin contacto tan siquiera con otros ayoreos que viven en comunidades reducidas en los márgenes de su territorio ancestral.

Esta presencia, increíble, asombrosa, aparentemente anacrónica, es conocida y a su vez negada, inaceptable dentro de un sistema capitalista y cristiano. Quienes viven y trabajan en esas regiones saben de esa existencia, las marcas de esa presencia “silvícola” están presentes, constantes y evidentes. Son los nuevos dueños de tierra en ese territorio originario quienes niegan esa presencia, porque no ven las señales que esos hombres y mujeres dejan en su andar, porque no quieren verlas, porque no importa, o porque si están allí “son como los animales silvestres, si es que viven del monte, si hay fuego, pueden cambiar el hábitat y quedarse en otra parte”. También se oyen los comentarios de quienes dicen que es “seguro que irán todos al Kaa Iya, a Bolivia” o “estarán en la zona de Chovoreca y Otuquis”. Hoy, Chovoreca y Otuquis están queamdos.

A todos nos cuesta entender que exista un mundo tan radicalmente distinto escondido en el mapa de Paraguay y Bolivia. De igual manera, entender que su supervivencia depende de la integridad de su hábitat, que hay que dejarlo así, intocado, es un desafío y un riesgo para el desarrollo que, al parecer, como sociedad, no estamos dispuestos a correr.

Las quemas que se producen en el Gran Chaco Americano afectaron casi en su totalidad al territorio ancestral Ayoreo o, mejor dicho, al territorio tradicional, porque ese territorio no es de utilización de los ancestros sino de los grupos aislados. Es territorio Ayoreo.

Aquino Picanerai, líder de Campo Loro e hijo de un gran líder de esa región decía días atrás: “Esto significa que alguien vino a quemar la casa de los aislados. Quemó el lugar donde están los aislados y los animales silvestres, porque el bosque es una casa que protege, que da vida, que da alimentos para ellos, da agua.”

Son varios los grupos afectados por los incendios en el Gran Chaco. Con certeza uno en la región del Parque Kaa Iya en Bolivia y otros dos entre la zona transfronteriza en el Hito 8 y la región de Chovoreca. (1)

Los ayoreo aislados de la región de Chovoreca. ¿Quiénes son?

“Ellos son parientes nuestros”, afirma Enrique Pebi, y añade “no son del grupo Totobiegosode. Son Garaigosode, gente que estaban cuando los misioneros sacaron a mi papá y a mi mamá de nuestro territorio.

Antonio Igaubi recuerda que después de unos años del contacto volvieron a Chovoreca , acompañaban a los misioneros que los trajeron para tratar de sacar del monte a todos los ayoreo que quedaban por allí, pero no lograron encontrar a todos, no los hallaron.

Pebide y Pebidate, residentes en la comunidad Tiogai en Puerto María Auxiliadora, recuerdan a Ijnapujnai, uno de los Ayoreo que no fue capturado por los misioneros. “Mi mamá siempre se acuerda de Ijnapujnai.  También sabemos de los dos hermanos de Gabidé Dosapei, eran dos hombres jóvenes. Además, había otros jóvenes, dos más, y una pareja joven. Mi papá y mi mamá siempre los recuerdan. Ellos son lo que quedaron, y siempre que escuchamos de los aislados en esa zona nos acordamos de ellos.”

Mateo Sobode Chiquejno también registró las memorias de los Garaigosode: “Sí, había dos jóvenes, dos muchachos jóvenes que no han sido contactados, recuerdo el nombre de ellos, uno se llama Ojnai y estaba con una joven, chica todavía, que se llama Dapue. Tengo registrados lo nombres de otras personas. Entonces ahí tenemos a dos familias más. “

Aquino PIcanerai, hijo de un líder Garaigosode, recuerda que cuando todavía vivía su mamá, ella le contaba que una de sus amigas salió de cacería con su pareja, ella se llamaba Pujnua, y no regresaron para cuando el grupo fue contactado. Además “otra mujer que quedó por allí era parte del grupo de mi papá, una mujer ya mayor que se separo del grupo porque estaba celosa, hubo algún problema de celos y se alejó del grupo. Ella se llamaba Sisia. Creo que ella podría haber tenido más hijos con los Ayoreo que vivían allá.”

Los estudios realizados por Iniciativa Amotocodie (IA) y la Unión de Nativos Ayoreo de Paraguay (UNAP) sobre la ocupación del territorio y nomadismo de los Ayoreo muestran que la región de Chovoreca, a ambos lados de la frontera se mueve por lo menos 1 grupo de Ayoreo aislados de los varios que todavía existen en Paraguay y Bolivia.

Estas personas nombradas por los Ayoreo estarían muy mayores hoy día, pero habrán tenido descendencia. Testimonios registrados en el mencionado trabajo conjunto entre IA y la UNAP datan que por a la región de Chovorea, en diversos puntos se ha visto a grupo de personas de hasta 30 miembros, en especial en tiempo de gran sequía cuando se acercaron a beber agua de los tajamares.

Cuál sería la situación actual de los Ayoreo aislados que estaban en la zona de Chovoreca

La región hoy asolada por el fuego está vacía. No hay vida. En 2 años más o menos, según estimaciones de los sabios Ayoreo, empezará a regenerarse la región si los coñones (blancos) la dejan tranquila. En 60 o 70 años podría parecerse un tanto a los que fue la región hasta apenas 2 meses atrás. Algunos dicen que tardaría más de 100 años. Entonces, los aislados no van venir por acá en mucho tiempo. “Ahora deben buscar zonas donde cazar y recolectar, algunas de esas áreas están no lejos de Garai, pero también los alrededores están con pocos recursos porque hay mucho humo y miedo por el incendio” afirma Mateo Sobode.

Por su parte, Carlos Diri Etacore, cuenta con información de trabajadores de la zona de la Línea 1 que vieron a algunos indígenas desnudos cruzar dicho camino en dirección al Sur. “Yo creo que están yendo al sur de la Línea 1, hacia la zona de Florida o Toro Pampa, por los reportes que tenemos nosotros, de la gente que vio a los aislados pasando esa ruta que va a Bahía Negra. Eso vieron el 23 de octubre de este año. El fuego venía del norte en ese día.”

Los Ayoreo sostienen que, si bien hubo una destrucción total de la región Garai, es difícil que en este momento vayan mucho tiempo lejos de allí. En palabras de Pebi: “No es fácil ir a otro territorio. Porque hay otros peligros, hay otros indígenas, otros grupos, hay coñones y todo eso es peligroso. Una posibilidad es que hayan ido hacia el Este de Chovoreca, más en dirección hacia Bahía Negra. Eso es así también porque en las historias de mi pueblo, en el pasado, cuando hubo algunas quema o incendios, la gente no se iba en dirección contraria al fuego, no correrían del fuego, más bien irían hacia los lados”.

El 21 de septiembre se reportó de avistamientos de los aislados en el retiro de una estancia al Oeste de Chovoreca. Trabajadores de la estancia oyeron hablar a dos aislados cerca de su campamento. Fue una madrugada, pudieron ver la forma de dos hombres retirándose del campamento. Más tarde notaron que le llevaron un recipiente con sal. En esos días se circuló una serie de recomendaciones para que los pobladores de la zona mantengan la calma y actúen correctamente en situaciones de acercamiento e grupos aislados, manteniendo siempre el principio de no contacto en caso de avistamiento o acercamiento de aislados.

Resulta imposible conocer las decisiones que toman los aislados durante su vida en el monte. Por referencias históricas se sabe que podrían dividir en dos o más partes el grupo por razones de supervivencia, agilidad en el desplazamiento en situaciones de crisis.

A la fecha nos encontramos ante la destrucción total de un bosque que dio nombre al grupo local que lo habitaba, Garai. Los Garaigosode encontraron parte de su mundo destruido, carbonizado. Alguno recordó la historia de Hiroshima ¿Qué ocurrió con la gente cuando aquella devastación total? ¿Cómo harán los aislados para sobrevivir?

Este monitoreo es parte del trabajo que viene realizando IA, conjuntamente con las organizaciones e individuos Ayoreo interesados en la protección de la integridad física, espiritual y del hábitat de los grupos ayoreo aislados. Seguiremos observando e investigando, ayudando a que los Ayoreo vayan reconquistando territorios.

  1. Para mayores detalles se puede consultar la publicación  https://www.iniciativa-amotocodie.org/wp-content/uploads/2019/08/InformeAisladosZonaFronteraPY-BO.pdf