Categoría: Mundo Ayoreo

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Dajnua Cutamijno (Lucía)

Dajnua Cutamijno (Lucía)

Dajnua cierra los ojos y recuerda su vida en el monte. Viaja hacia rincones y hechos del pasado.
El calor no la inquieta. Recuerda y relata. Cuenta sobre su vida en el monte. Los recuerdos se encarnan  y toman forma de relato. Sus palabras dibujan escenas. Recuerda que estando en el monte escapa de los blancos…

Hoy, Dajnua Cutamijno, ya no vive en las riveras del Paraguay. Partió llevando consigo mucho del conocimiento de su pueblo que acumuló durante su vida en el monte.

Nos sentimos honrados de registrar un relato suyo en la siesta del 19 de diciembre de 2014. Esa vez se acercó y nos dijo: “Yo también tengo algo que contar”. Y nos regaló un relato de su vida en el monte, cuando todavía vivían en su territorio en el noreste del Chaco paraguayo, cuando lograron escapar de los “blancos”.

Compartimos el pesar de los Ayoreo de Pto. María Auxiliadora.

Presentamos como homenaje su relato «Coñoque payuguode» (Escapamos de los blancos). Este forma parte del material Eyoe Deyade, Ayoreode Jmapedie, CD con relatos y canciones de hombres y mujeres Ayoreo.

Dajhua Cutamijno (Video)

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Serie “Testimonios Ayoreo Sobre Cerro León”. Video N° 4

Serie “Testimonios Ayoreo Sobre Cerro León”. Video N° 4

A pedido de los líderes ayoreo de Alto Paraguay ponemos a disposición una serie de testimonios con relación al tema Cerro León. El cuarto video es el testimonio de Hilario Usiai Chiqueno, líder de la aldea Ayoreo Cucaani, Puerto María Auxiliadora, distrito de Carmelo Peralta, departamento de Alto Paraguay.

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Serie «Testimonios Ayoreo sobre Cerro León». Video N° 3

Serie «Testimonios Ayoreo sobre Cerro León». Video N° 3

A pedido de los líderes ayoreo de Alto Paraguay ponemos a disposición una serie de testimonios con relación al tema Cerro León. El tercer video es el testimonio de Oscar Boabi Posrojna, líder de la Aldea Ayoreo Nueva Esperanza. Invitamos a compartir el material.

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Serie «Testimonios Ayoreo sobre Cerro León». Video N° 2

Serie «Testimonios Ayoreo sobre Cerro León». Video N° 2

A pedido de los líderes ayoreo de Alto Paraguay ponemos a disposición una serie de testimonios con relación al tema Cerro León. El segundo documento de la serie presenta al líder José María Cutamurajnai, maestro de las aldeas Punta y Tiogai, Puerto María Auxiliadora, distrito de Carmelo Peralta, departamento de Alto Paraguay.

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El testimonio de Antonio Igaubi

El testimonio de Antonio Igaubi

Reporte de Miguel Ángel Alarcón

Puerto María Auxiliadora, propiedad de los Ayoreo pegada al casco urbano de la ciudad Capitán Carmelo Peralta en el departamento de Alto Paraguay.

Punta es una de las 8 aldeas Ayoreo que actualmente se asientan en la propiedad. El 12 de febrero de 2015 se viene desarrollando una reunión con la participación de representantes de todas las aldeas. Se discute la situación del Cerro León, sobre las intenciones de explotación de los gobernantes de turno, sobre la importancia del cerro y la región para los Ayoreo, la necesidad de mantener el contacto con los territorios por parte de ancianos y jóvenes, y otros temas relacionados a ello. Pasaron unas horas de conversación ente los líderes.

Un tarumá imponente mitigaba de buena forma los 42° de calor de esa tarde.

Abruptamente una voz potente se anuncia a sí misma y la figura de Antonio Igaubi, anciano que desde temprano estaba atento a todo, se levanta con un bastón y se coloca en medio de la gran ronda que se había formado para la reunión. El bastón parece más una larga lanza que un respaldo para el andar. Dice Igaubi unas palabras que encierran un mensaje que trasciende su cultura y el tiempo. Él no es chamán, pero su mensaje tiene fuerza profética; quebrantan lo inmediato para darnos una visión de futuro que inquieta. Parece que sus palabras no son solo suyas, parece la sabiduría reunida de todo el pueblo que en un momento de iluminación se hace presente desde el decir de un hombre con coraje.

A veces cuesta compartir las palabras como las de Igaubi. ¿Tendremos la capacidad como colectivo de escuchar lo que dice? Porque sus códigos son demasiado sencillos.

Al final la tarea del mensajero es la de llevar el mensaje.  Igaubi nos autoriza a reproducir sus palabras. Acá están transcriptas. Llegarán a donde deban.

Que el ministro y el presidente no nos hagan enojar.

Voy a tener que decir algo, aquí, en medio de lo que hablan los líderes.

En 1904 no había ningún otro ser humano que no sea Ayoreo en toda esa región del Cerro León. Vivían mis abuelos y mis padres. No había cazadores, no estaban los militares, no había misioneros. Vivían muchos Ayoreo en donde hoy es Ingavi.

Mi papá es del grupo Ducodegosode, pero como se casó con mi mamá que es Garaigosode vino a vivir con el grupo de mi mamá, como es en nuestra cultura cuando hay casamiento. Se fue a vivir a Chovoreca. Yo nací Garaigosode pero jamás voy a olvidar que Ducodedie es tierra de mi pueblo.

La región donde está Cucaani, Cerro León, se llama Ducodedie. Cuando pasó por allí la guerra de los coñone mataron a muchos Ayoreo. Allí hay muchos Ayoreo enterrados, allí hay muchas tumbas con nuestra gente. Por eso se llaman Ducodegosode los que viven por la región. Sobre esa guerra mi papá tuvo la posibilidad de alertar de la guerra a los Ñamucodegosode que estaban por la zona de Agua Dulce, a los Erampepaigosode, a los Garaigosode y a los Totobiegosode. Avisó de la guerra a esos grupos pero no avisó a los Tiegosode e Ijnapuigosode porque ellos estaban más lejos, hacia el Oeste. Nos retiramos hacia Erampepai, una región al norte del Cucaani, allí no había tanto movimiento.

Cuando yo era ya joven, los Ayoreo mataron a un misionero en Cerro León, mejor no le matábamos porque después de eso habían puesto algún tipo de veneno por la zona que mató todo lo que había alrededor: tigres, chanchos, mborevis, guasus, pájaros… no entendíamos de eso, seguro que querían matarnos a nosotros.

Cucaani es un lugar importante para todos los Ayoreo. Es el territorio a donde llegaban varios grupos, para vivir o para pasar por allí camino a las salinas, también era importante para los Atetadiegosode, Amomegosode que estaban cerca y para los Totobiegosode que venían del sur.ayoreo1

Cucaani es el sitio donde se encuentran cosas que son importantes para la vida del monte, que no hay en otra parte del territorio. Allí están las piedras con las que se hacen las herramientas: piedras para pulir y piedras para afilar las armas de hierro. También fue en Cucaani donde mi grupo encontró por primera vez hierro, un pedazo de elástico que mi papá partió en cuatro partes para repartir en los cuatro grupos familiares que había. Hasta los grupos más alejados del norte, desde Bolivia, viajaban para recoger la piedras de allí.

Yo pido a estas autoridades: respeten al pueblo Ayoreo, respeten a Cucaani.

Asojna es un pájaro sagrado en la cultura Ayoreo. Nosotros respetábamos los tiempos de asojna porque si quebrantábamos las normas algo malo le pasaba al grupo. Una desgracia, una dolencia incurable, una invalidez. Cucaani debe ser respetado, como manda asojna, como mandan las leyes de los paraguayos.

Si alguno rompe esas reglas algo grave va a pasarnos a todos.

Hasta aquí mi palabras.

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Falleció Gajade Chiquenoi

Anciano Ayoreo con quien tuvimos el gusto de estar en un histórico viaje en 2004. Era uno de muchos ancianos que añoraba volver a ver sus territorios antes de morir. Aquel viaje fue, finalmente, su despedida del monte, su mundo, el que quedó lejos de él cuando lo alejaron con promesas de una vida mejor. Lo engañaron allá por la década del 60 del siglo pasado, pero no fue hasta ese viaje que se hizo consciente de ello. Ya sabía que las promesas fueron falsas, que la vida no mejoró mucho, lo supo en sus últimos años, cuando confesó que sufría de añoranza al monte y mucha hambre. Gajade aparece en la fotografía de portada del Documento «Paraguay El Caso Ayoreo» en una imagen de aquel viaje.

Rendimos homenaje a Gajade, quien comenzó a contar historias viejas que estuvieron prohibidas por los misioneros, y que cantó en aquellos primeros días de agosto de 2004 los recuerdos de su vida con el monte , guardados hace casi 50 años. En una noche descargó parte de sus conocimientos en forma de canto -de oración tal vez-, inspirado por la cercanía de su territorio, la zona del Tie Mane, las canciones más hermosas que los blancos hayamos podido escuchar de este pueblo.

Cajade soñó en morir en la zona de Dacaje, la misma que los coñone (no indígenas) llaman Palmar de las Islas. No lo logró. El sueño perdura con otros de su grupo, Mariade, Pojone, Umajöi…

En su mundo verdadero, recuperado por una semana fue cazador, chamán, historiador y feliz. En nuestro mundo intentó mantener su alegría pero no logró.

En homenaje a este hombre y sus sueños, vivos todavía en el deseo de otros ancianos, recordamos que los Ayoreo tienen mucho que enseñar a nuestra civilización de la amanera de vivir bien en el Chaco.

 


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Historia de Vida- Mateo Sobode Chiquenoi

Sobode es más conocido por Mateo, tiene alrededor de 60 años.

Actualmente vive en Campo Loro en el Dpto. Boquerón, del Chaco Boreal de Paraguay.

MATEONosotros vivíamos en Cerro León, de este lugar bajábamos y regresábamos. Este lugar se llama Pujaidie, dentro del Cerro hay una laguna. La gente de Pujaidie vive ahora en Bolivia, en Puesto Paz, todos ellos son Ijnapui-gosode. El grupo de mi papá era Ducode-gosode. Ellos vivían en un lugar que se llama Unujate al que los paraguayos le dicen Río Caucano, este es un río que va hacia el Río Pilcomayo, termina y sigue hasta el Río Timane al norte de Cucarani.

Yo viví en el monte hasta mis 8 ó 10 años, lo que más recuerdo es de la cacería. Me acuerdo cuando cacé con mi papá…yo iba con mi papá a cazar, él me enseñó como si fuera una escuela. Me enseñó como se puede entrar en la selva, me decía: “hay que mirar cualquier árbol y así vas a conocer la dirección por la que vas, de esta manera vas a poder entrar y volver”.  El primer animal que cacé fue una charata, es un pájaro, lo cacé con flecha.

Yo siempre recuerdo cuando yo y mi papá regresábamos de cazar, mi mamá preparaba un almuerzo de diridie de caraguatá. Mi padre traía la miel y mi mamá ya había preparado el doridie. Mientras los hombres íbamos por caza y miel las mujeres iban por doridie.

En las noches cantaba un cantor, pero a veces cantaba un chamán. Los Chamanes eran como nuestro refugio porque ellos miraban nuestro futuro, sabían qué iba a pasar mañana, qué va a ocurrir en nuestro futuro. Si los ayoreos no hubiésemos tenido chaman no habríamos sabido de nuestro futuro. Diferentes pájaros hablan con el chaman, los que hablan son chungupeda, asojna, carancho, quiquia, cogoto, eyapotoi, uquenejai y poite. Los ayoreos dicen que hay pájaros que no tienen poder y que otros tienen mucho poder.

Era una vida muy pesada cuando salimos, habíamos dejado nuestra vida, nuestra vida muy sana en la selva. Aquella vez cuando salí con mi papá y nuestra gente, pasadas tres semanas se enfermó toda la gente de nuestro grupo, entonces mi papá quiso regresar nuevamente al monte, pero ya le había atacado la enfermedad del sarampión y a los cuatro días murió. Aquella vez murieron más de 85 personas, mujeres niños y hombres. Los que salimos éramos más de 80 personas.

Nosotros salimos de Cerro León, bajamos de ahí. Mi hermano ya había llegado antes a la Misión Católica de los salesianos de Bruno Estela, mi hermano ya estaba en el campamento de la civilización, y este paí (sacerdote católico) mandó a nuestro hermano junto con Iquebi para que él busque a mi papá, entonces mi hermano vino como si fuera un mensajero de la civilización. Así se fue a buscar a nuestra madre y a nuestro padre.

Iquebi explicó a mi padre que éste hombre que estaba con él quería trabajar con su grupo, que quería hacer una misión. Dijo: “Si ustedes permiten vivir con los cojñone (blancos) ellos les van a cuidar, te van a dar lo que necesitan ustedes, te va a hacer casa para que eles enseñe sobre su dios, el dios de los cojñone”. Mi papá y el grupo dijo: “queremos probar, vamos a probar si es cierto y si algo pasa podemos regresar”.

Mi papá aceptó salir porque mi hermano le habló muchas cosas, le dijo que si viviéramos entre los cojñone no nos va a pasar nada. Pero cuando mi padre fue donde los cojñone él se acabo ahí, él murió. Luego murió nuestra madre y la tía y una hermana. Yo me enfermé y casi morí, pero me trasladaron a un hospital militar de Fortín Martínez, llegamos con mi hermano y unos ayoreos más.

Si él hubiera conocido esas enfermedades, un curandero ya habría sabido las defensas, porque los curanderos o naijai sabían cosas de antes, entonces preparaban una cosa, unas palabras para defenderse de la enfermedad, para que no ataque más

Cuando mi papá se enfermó ya no tuvo ganas de preparar palabras para defendernos de las enfermedades. El mismo pai quería que los ayoreos dejen su cultura. Ustedes saben como son los misioneros, casi todos los misioneros nos prohiben nuestra cultura, nos dicen: “mejor no utilizar más su cultura mientras está el trabajo nuestro”, así son.

Mi papá tenía miedo utilizar sus palabras.

Más tarde muere mi papá y muere, muere la gente, en ese entonces murieron 85 personas de diferentes grupos. Los misioneros los buscaban más y más en el monte y los ponían ahí, como en una pieza, sí, nos cargaban como dentro de una pieza, nos mezclaban y mezclaban a la gente.

Nosotros quisimos de nuevo regresar al monte, mi padre murió en el camino de vuelta, cerca de Madrejoncito, creo que iban entre nosotros unos diez hombres más, pero José Iquebi nos siguió otra vez, hasta Fortín Madrejoncito, un poco más hacia el norte, después de ahí vino un camión……y otra vez a la misión.

En el camino se enfermó mi mamá porque veníamos sobre el camión. Las mujeres ayoreas no querían viajar en una camioneta, era algo que no conocían. El cerebro de mi mamá empezó como si estuviera loca, el camión iba muy ligero y mi mamá miraba como se movían los árboles, cuando quisimos bajar mi mamá ya no tenía más un buen pensamiento. El camión ya le había ocasionado un mal pensamiento. Su cabeza estaba ya loca, se enfermó y al día siguiente murió. No queríamos tomar agua ni comida.

Después de Fortín Baptista, llegamos a Montanía, a Cause Indio, allí creo que nos quedamos dos o tres meses y después fuimos hasta el kilómetro 160 de donde tomamos el tren hasta Puerto Casado, ahí los ayoreos dijeron: “No!! a dónde vamos?, esta clase de cojñone adónde nos llevan?, a qué sitio?”. El tren tenía una carrocería muy larga, era la primera vez que anduvimos en un tren que nos llevó a Puerto Casado de donde tomamos un barco. Siempre tuvimos temor. Los ayoreos tenían temor porque cuando bajamos del tren y subimos a la chata nació un bebe de uan señora ayorea. Un salesiano que tenía una palangana pusó a ésta debajo de la señora para que nazca el bebe, entonces nació y su ombligo nació ahí también. El salesiano botó el ombligo de la señora. Primero se cortó el ombligo de la bebe y se puso al bebe en la otra palangana. El pai quitó la palangana debajo de la mujer y tiró al río, entonces los ayoreos se asustaron, estaban muy asustados porque era la primera vez que vieron a una persona tirar así de esa manera la placenta y el ombligo del bebe. En la cultura de los ayoreos uno tiene que enterrar. Lo que hizo el pai ocasionó en los ayoreos mucho temor porque botar la sangre sobre el río, sobre el agua hace pensar a los ayoreos que va a haber un viento fuerte contra ellos. Entonces todos no sabían que hacer. Un poco más tarde llovió.

Cuando llegamos a María Auxiliadora los ayoreos ya no sabían en que dirección estaban. Nos sentimos dentro de un peligro, ya no sabíamos en qué pensar, entonces todos quisieron volver al sitio donde vivían en el monte. Pero algunos dijeron que ya no podíamos porque no se podía caminar sobre el río y que ya nadie iba a poder llegar a nuestra zona. De acuerdo a nuestra cultura se sabe que si vienen por un camino tiene que volver por ese mismo camino, un camino seco.

En María Auxiliadora estábamos muy tristes de no poder enterrar como teníamos que hacerlo. Cuando murió mi papá  sólo pensé que si no hubiéramos venido a la civilización mi padre no hubiera muerto. Estaríamos en Cerro León. Yo sentí mucho la muerte de mi padre porque quedé sin papá.

Entrevistado por

Rosa Maria Quiroga†cheap motilium online

Historia de Vida- Parojai

11 de abril de 2008, nos enteramos del fallecimiento de Parojai Picanerái de la aldea Ayoreo Arocojnadi.  El había salido con el resto de su familia en 1998.

Su familia, compuesta por 7 miembros, el su esposa y 5 hijos sobrevivieron solos en el monte, siempre asechados por otros grupos Ayoreo aislados y el avance de los desmontes para la ganadería de nuestra sociedad. Ante estas presiones buscó el contacto con el mundo externo, quizás pensando en sus hijos y su futuro.

Presentamos en su memoria esta historia de vida,  fruto de un trabajo de la antropóloga Rosa María Quiroga en el año 2003.

Refiriéndose a Parojai ¿Tu papá no tenía otra mujer?
– No, solamente una mujer tenía. Tenía otra pero dejó cuando él era muy joven y tuvo que dejarla y también la chica.

¿Tuvo hijos con la mujer que dejó?
-No tuvieron ni un hijo. No estoy muy seguro porque me parece que escuché que tuvieron un hijo cuando ellos se apartaron un tiempo del resto de la comunidad y el niñito era un recién nacido.

¿Cómo se llamaba su abuelo y abuela?
-Mi abuela se llamaba Chonique y mi abuelo se llamaba Juyacade. Le llamaban también Yocode.

¿Cómo se llamaba la mamá de tu abuela?
-No sé bien pero le llamaba Yijedacode. Esta era mi bisabuela, la mamá de mi abuelo. Mi abuelo se llamaba Chacuesi, el papá de mi mamá también se llamaba Amajnané. Mi abuelo me parece que se llamaba Jachodé Picanerai.
Jogajnuí era hijo de nuestro bisabuelo. Dapuedaquide, Popidaquide estos eran hijos de nuestro abuelo y también otro que se llamaba Jucai.

¿Cómo se llamaba la esposa de Jachode?
-No lo sé realmente. Dijedacote era nuestra bisabuela. Dicen que era del clan Chiqujño. Iuyacade era nuestro abuelo de Picanerai. Apiicacai era nuestro hermano mayor.

¿Parojai, qué recuerdas cuando eras muy pequeño todavía? ¿Cuándo o en qué lugar vivían?
-Nosotros vivíamos en el lugar conocido como «Ñojanamuone» también se llamaba el lugar «Namocode». Ducodegosí era mi papá porque vivía en la región de «Ducode» pero después entramos y convivíamos con los Totobiegosode y en ese momento nos convertimos también en Totobiegosode. Mi abuelo era también auténtico Ducodegosí y mi abuela también lo era.

Después de mucho tiempo de convivencia con los Totobiegosode, nos fuimos a «Cucani», Cerro León. Después de un tiempo volvimos, pero tuvimos conflicto con el grupo de Usuguruide y nos fuimos, huimos de nuevo a «Cucani». Cuando fuimos a Cucani por supuesto se va con nosotros nuestro papá y mi tío.

Otra causa que salimos de los Totobiegosode fue que mi tío tenía su hermano que convivía con los Ijnapuigosode y se acordaba de él siempre por eso. Por eso cuando tuvimos desentendimiento con los Totobiegosode nos mudamos inmediatamente hacia Cucani que es un lugar próximo a Ijnapuigosode, el grupo donde estaba también el hermano de mi tío. Ijnapuigosode son los mismo Guidaigosode.

El grupo de Usuguruide fue que nos atacó y mataron varios de nuestros familiares, tuvimos que escapar de ellos y nos separamos obligatoriamente. Sopade lideró otro grupo fugitivo de nuestra familia en ese día de masacre. Un tiempo después quizás bastante largo nos reencontramos con el muy reducido grupito de Sopade.

La causa por la cual hubo pelea con nosotros fue por celos. Un señor de nombre Mamí supuestamente quería llevarse o casarse con una mujer ya casada, de eso se originó el conflicto y el esposo de esta señora recurrió a Usugruide quien era un importante persona y su grupo hizo la pelea obligándonos a huir.

Jnatujnaine hacia ya un tiempo que tenía celos a su esposa. Decían que le quería a Mamí que era otro tío mío. Entonces cuando buscaron sal, Jnatujnaide llamó al grupo de Usuguruide y estos nos atacaron, ya, como somos parte de la familia de Mami. Antes de esta pelea ya habíamos tenido choque con un primer grupo en esta. Escapamos pero otro grupo nos apresó y quedamos con ellos mientras en otro grupo estaba Naujnaroidacabi y justo en ese día de nuestra huida él también huyó del otro grupo y nos encontramos juntos sorpresivamente. Él nos explicó su situación y decidimos escapar juntos. Antes de esta pelea, un grupo ya había asesinado a nuestro hermano mayor Ajniracai, luego nos perseguían.

En otra oportunidad cuando nos encontraron tuvimos pelea y en esta oportunidad asesinaron a Uchuejani, Nisoê y una hermanita menor nuestra de nombre Oné.

¿Por qué mataron a Ajnicarai?
-Decían que nuestro papá había dicho que tenía intenciones de matar a los Guidagosode y esto se enteraron y previeron cualquier intento o amenaza. El grupo de Usugruide también mató a Ajnicarai.

¿Por qué el grupo de Gabide les perseguía también?
-Había otros grupos que asaltaron al grupo de Gabide y estos previeron cualquier otro asalto y se decían «Ya estamos harto de perseguirnos pero en un próximo encuentro nos vengaremos de cualquier grupo que se nos acerque» Efectivamente cuando nos encontraron nos atacaron de sorpresa Gabide y Ojoide y su grupo mataron varios de nosotros como Eledeo, Poechoquia le llamaba también a estos Ibeua. En esta oportunidad mataron también a nuestra mamá y fue Ojoide el ejecutor de mamá.  También mataron a Echoquenejani y a nuestro abuelo. Nuestro papá pudo escapar. Por suerte Aecuedate pudo salvarse también en esta ocasión. Le llamaban a nuestro abuelo Cuyacabia. Comentaron después que fue asesinado por Pichabia. Al final lo que pudimos salvarnos éramos yo parojai, Sopade, Ajesuidate y nuestro papá que fue herido. Pero después se recuperó.
Sopade era hijo de mi tío por eso lo consideré hermano. Su papá se llamaba Tijnai y fue hija de Sopade la señora Ujnomia. La mamá de Sopade se llamaba Macâîne Jurumíne.

¿Qué edad habías tenido, Parojai cuando el grupo de Gabide les atacó y sólo quedaron ustedes cuatro?
-Seguramente ya éramos adolescentes cuando ya podíamos defendernos también. Después de nuestra desgracia, no teníamos más ganas a nada y deprimidos no buscamos más miel o algún animal y no podíamos alimentarnos más y estábamos en la ruina y pasábamos seguramente hambre pero no nos dimos cuenta por el miedo que reinaba en nosotros. Luego nos pasó esto y comenzábamos a comer «Apiejanane» tortuguita primeramente.

Durante el ataque nos habíamos dispersado en el monte y sospechábamos que Arapeidate estaría viva. Entonces habíamos hecho una búsqueda en el monte sin pensar en otra cosa y cuando la encontramos nos alegramos mucho y desde entonces podíamos reorganizarnos otra vez. Era preocupación nuestra de poder o no contar con una mujer por eso cuando la encontramos nos hemos olvidado de todos nuestro problemas, y quizás la hemos buscado por cuatro días o más.

¿Parojai, te encontraste alguna vez con algún tigre?
-Había veces que me encontré con el tigre pero nunca me ha atacado. Alguno pero maté uno  cuando estaba todavía en su cueva o nido porque fue de sorpresa y le clavé con mi lanza.

¿Qué pasó contigo con esas marcas que tienes en el cuerpo?
-No es nada. Es simplemente era especie de juego de demostración que tenemos algo de valentía y también Ajesuedate se puso o se marcó. Ella hizo en mí las marcas pero todavía eran insignificante o de muy poca importancia. Las marcas tenia que ser poco más, eran latitas que teníamos que poner al fuego y cuando estaban ya muy quemadas nos pusimos y así quedan las marcas de la lata quemada.

¿Cómo se llamaba el lugar donde atacaron a tus hermanos y hermanas?
-Ese lugar creo que se llamaba Unoiône que queda más allá del Cerro León, o sea, al norte.

¿Ahí cerca donde vivían habrá agua para tomar?
-Había una gran laguna que acampábamos a orilla y frecuentábamos el lugar muchas veces pero sólo por poco tiempo por eso no sé cómo se llamaba aquella laguna. Ese lugar que nos chocamos y había pelea le llamaban «Pabito».

¿Cuándo o en qué lugar se fueron después de la pelea?
-Como ya conté mi tío se encontró con nosotros en el camino y escapamos juntos hacia el sur en la zona de «Simynane».

¿De qué grupo era el señor Usuguruide?
-El era Ducodegosi pero luego vivía con los Ijnaipuigosode. La mayoría de los Ducodegosode se cambiaron a Ijnapugosode porque se fueron a convivir con ellos. Los Ducodegosode vivían en Cerro León más o menos hacia el este del Cerro, la región de Coâcabidie esta cerca de ellos. Yo vivía con los Ducodegosode pero mi papá vivió con ellos bastante tiempo antes de que yo naciera y no conocí a nadie. Cuando mi papá salió de los Ducodegosode vinieron en la zona de «Tie», riacho.
-un tiempo mi papá entró al grupo de Totobiegosode específicamente al grupo de Ugaguede, Ichaguide, Cuchaoide y otros.

¿Usted, Parojai ya habías nacido cuando tu papá vivía con los Totobiegosode?
-Según mi papá, yo nací cuando mi papá ya estaba con los Totobiegosode. Yo nací poco tiempo después de que llegó papá a los Totobiegosode. Los primeros caciques de los Totobiegosode eran Pajnidaquide y Jochaquide en ese tiempo cuando llegamos junto a ellos.

Estuvimos un tiempo con los Totobiegosode pero luego nos separamos de ellos y Pajnidaquiede con su grupo se fueron en otro lado, estos eran tiempos de conflictos y peleas entre grupos. Nos fuimos en Ñojnamienie.

¿Actualmente dónde queda Ñojnamienie?
-Es la actual zona donde José Iquebi quiere vivir (en Chovoreca). En Ñojnamienie estuvieron con nosotros Ajoidacabi, Teidai. Ajoidai dice que fue asesinado por los «coñone» también su esposa.

Ajnopi era el nombre de Ajoidaquiede. Este tenía hijos que eran Ajoi, Pajode y Potatabi. Todos eran muy amigos de mi papá y familia. Vivíamos muchos tiempos con ellos pero cuando fue muerto por los coñone ahí nos separamos.

Después de vivir un tiempo en Ñojnamienie, volvimos junto a los Ñamocodegosode. Yo ya era un poco mayor cuando volvimos a los Ñamocodegosode. Tenía más o menos la edad de Arapei (mi hijo). Después de convivir con los Ñamocodiegosode volvimos otra vez junto a los Totobiegosode.

¿Por qué dejaron a los Ñamocodegosode?
-Porque ya no nos hablábamos ya queríamos cambiarnos de lugar, por eso salimos entre ellos.

Sopade se había enterado de nosotros que estábamos entre los Ñamocodegosode, entonces se fue a buscarnos. Él vivía con otro grupo.

Luego de esto de estar entre los Totobiegosode había un día en que Jochaquide y su grupo buscó Echoi y de repente se encontraron con Guidaogosde. Era encuentro pacífico y amistoso, entonces algunos jóvenes del grupo de Iochadaquide decidieron irse también con los Guidaigosode. El hermano del tío Sopade también se fue con ellos. Nos quedamos con los Totobiegosode pero estos tuvimos pelea con ellos.

¿Tenías algún amigo cuando tuviste la edad de Arapei?
-Mi amigo en esa edad fue el hijo de Ajoide que se llamaba Pojnoine. Siempre salimos juntos al monte a cazar o a hacer.

Pojnoine también fue asesinado por el grupo de Usuguruide  y yo también participé en esa lucha y he visto con mis propios ojos el momento en que mataban a mi amigo Pojnoine. Esto sucedía en nuestra propia aldea. El arma utilizada era una lanza y el resto pudimos escapar.

En mi niñez siempre me gustó mucho cazar pajaritos y yo pasaba la mayor parte del día cazando pajaritos en los alrededores de nuestra aldea. Pero me ha gustado también otras actividades pero yo era muy inquieto me gustaba todo.

Una actividad que he visto a papá y parece que le gustaba siempre era de buscar leña y yo con Sopade, todos los días nos divertimos cazando pajaritos.

En tiempo de «siquere» de cultivos papá ha plantado siempre zapallo y sandias. No plantaba maíz porque no había, no teníamos semillas, pero poroto había y también plantó, pero cuando nos atacó Ojoide y compañía, hemos perdido semillas, por eso después solo plantamos sandias nomás.

Según escuché de mi mamá, en mi infancia yo prefería más el poroto y comía mucho poroto. Mamá cocinaba poroto para mí porque primeramente fui un único fijo de papá y mamá. Luego mucho después tuvimos otros hijos, hermanos míos. También dicen que me gustaba comer caraguata que no era una comida común de los Ayoreos. Sólo  se comía doidie pero esta no me gustó.

Yo nunca había buscado salina pero mi papá se iba a buscar. La sal duraba muchísimo tiempo para terminar y cuando terminaba siempre tenía una reserva en otro recipiente y así duraba muchísimo tiempo a la familia.

A mi mamá le gustaba buscar Doidie. Preparar al fuego, asar las mismas pero como esta siempre expide un polvillo cada vez que hacía ese trabajo. El polvillo entraba en los ojos y parecía que lagrimaba porque perjudica los ojos y la cara se ponía rojiza con sudor. Esto era lo que a ella le gustaba hacer pero muchas veces entraban polvillos en los ojos cada vez que buscaba a cortar leña. Ella también sacaba miel sobre el árbol y se subía al árbol. Mi mamá sabía confeccionar bolsos y docoadie era «oité» una pasión suya de tejer, fabricar objetos de caraguata como docoadie, docoidode, utedetade.

Las mujeres que gustaban trabajar el caraguata tenían 2 colchas «pepeode» y la que no gustaba tenía sólo uno.

En los bolsos de las mujeres, las mujeres cargaban  «Najnonaquepiode» recipiente de reservas de semillas, «Pepeode» cobertores, «Pipei» elemento como tabla para apoyar la hoja del caraguata al rasparla y quedarse con la fibra.

En el bolso de los hombres estos guardaban «Catojade» recipiente de porongo para guardar miel, Najnosi, el hacha ayoreo, Nenuone, piola.

Mi papá tenía características físicas pequeña y era corto de estatura y delgadito y mi mamá era alta que papá pero era delgada también y las mejillas finas. Mi esposa Arapeidade es petiza en cambio era más alta  mamá. Mi mamá también usaba «curuedie» maquillaje ayoreo.

Entrevistado por

Rosa Maria Quiroga†motilium uses