Semana Ayoreo 2018

Los Ayoreo del Chaco Paraguayo
El pueblo ayoreo habita el norte de la región del Gran Chaco Americano desde tiempos inmemoriales. Entre el norte del Chaco Paraguayo y el sur del Chaco Boliviano han desarrollado una cultura que les permite vivir en una de las regiones que los “no-chaqueños” califican como de las más hostiles de América del Sur. Viven  en una relación de interdependencia con el medio ambinte, relación que se ve amenazada por la violenta e insensible avanzada de nuestra civilización sobre su territorio.

Territorio Ayoreo en el Chaco ParaguayoHasta acabados los años 50 del siglo pasado los Ayoreo ocupaban todo el norte la Región Occidental de Paraguay, una superficie en torno a 11 millones de hectáreas. Territorio al que habían incurrido las empresas tanineras, desde el río Paraguay hacia el oeste, a principios de siglo XX y la guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia entre 1932 y 1935, ésta con impactos devastadores sobre los pueblos indígenas chaqueños y su movilidad. Unas décadas después llegaron empresas de prospección petrolífera y misioneros cristianos, siendo ellos quienes provocaron el colapso casi total de la cultura ayoreo del monte.

La realidad de los Ayoreo se parte en ese tiempo cuando sufren el contacto. Fueron buscados, contactados, muchos murieron de inmediato por enfermedades contagiosas y los que sobrevivieron fueron deportados y reducidos en asentamientos en los márgenes de su territorio y en los márgenes de la civilización no indígena. Mientras que otros, los que no fueron contactados, permanecen libres en su territorio, sin deseos de cambiar su modo de vivir y soportando la ocupación paulatina de su territorio y en los últimos años la mayor deforestación a nivel mundial.

Las historias de los sobrevivientes del contacto, de quienes vivieron en el monte del Chaco y que todavía conservan su memoria, son las que se presentaron en la Semana Ayoreo para la sociedad paraguaya y a las que se puede acceder de este sitio.

Por qué una semana Ayoreo
La Semana Ayoreo propició un espacio donde la historia de los Ayoreo y la realidad de su territorio fueron expuestas a la sociedad paraguaya.

Durante cada noche los Ayoreo estuvieron presentes y dispuestos a compartir su visión y sentimientos con relación a su pasado, su presente y sus expectativas hacia un futuro ahora compartido con los “blancos”. Ellos necesitan contarnos sus historias, necesitan que les escuchemos con atención para llegar a una profunda comprensión de la historia que hablan.

Mateo Sobode Chiquejno, poblador de Campo Loro, dijo una de esas noches: “No solo los Ayoreo tenemos historia. Los otros también tienen su historia”.  Sabe que la historia de un solo grupo no es toda la historia. Solo cuando se conoce la historia de todos se puede hablar de la historia completa.

La Semana Ayoreo trajo el Chaco de los Ayoreo a Asunción. Intentó hacer saber lo que allá sucede. Trajo también los Ayoreo porque ellos deseaban relatar sus vivencias para hacer que viva su historia, para sentirse presentes, para no encontrarse extraviados pese al violento proceso de colonialización que les dejó fuera de su mundo, del monte que era su mundo, y los mantiene todavía hoy en los márgenes de nuestra sociedad.

 

 

 

 

 

 

 

 

Bernardo Fischermann, docente de la Universidad Mayor de San Andrés de la Paz, Bolivia, habló sobre varios aspectos de la “Cosmovisión de los Ayoreode” durante el Día 3 de la Semana Ayoreo.